ESCUCHA, CONVERSA Y REFLEXIONA

 

La segunda clave para la Crianza de Adolescentes en Positivo

Como padres, es precisamente en esta etapa donde podemos frustrarnos ante los cambios de humor y conductas de nuestros hijos y muchas veces perdemos la calma, nos pasa, somos humanos y lo peor es que ellos lo saben, ya no somos sus superhéroes. Es por esto que debemos escuchar con atención y verificar que estamos entendiendo lo que nos están comunicando. Así podremos ser más asertivos al conversar o reflexionar sobre temas “delicados” para ellos o para nosotros, enseñarlos a adquirir competencias comunicaciones propias de la edad y a reflexionar.

 A NUESTROS HIJOS DEBEMOS ESCUCHARLOS “DE VERDAD”

Escucharlos sin juzgar nos va a permitir abrir los canales de comunicación que los van a llevar progresivamente a generar un clima de confianza en donde los temas serán cada vez más variados, generando competencias comunicacionales, sociales y de seguridad en sí mismos.

Hay que recordar que todos somos diferentes y no puedes forzar las comunicaciones, unos buscarán conversar con frecuencia, otros no, lo importante es que sepan que son escuchados y entendidos, eso incluye que los escuches hablar sobre temas de su interés y te involucres, aunque no te gusten. Sentirse escuchado y comprendido es fundamental para la seguridad y estima positiva de las personas, en especial en la adolescencia.

Al escuchar a tus hijos, ten presente que debes dejarlos expresar por completo sus ideas, sin completar las mismas (aunque las sepas) y sin interrumpirlos, aunque no sea correcto lo que plantean. Es fundamental que le exijas, a través del ejemplo claro, que el lenguaje sea respetuoso y cordial. Ellos necesitan aprender a expresarse y ser escuchados; al escuchar atentamente podrás hacerle preguntas que le permitan reflexionar sobre el tema, establecer una conversación interesante y si lo que dicen es positivo, no dejes de hacerle ver que lo que planteó está bien. Al ir creciendo adquirirán aprendizajes sobre temas, que tal vez no domines o en los que pueden no estar de acuerdo, estas conversaciones pueden ser maravillosas y nutritivas para ambos, disfrútalas.

“LO QUE ESTÁ MAL ESTÁ MAL, AUNQUE LOS DEMÁS LO HAGAN”

(Mi mantra modo mamá y orientadora)

El adolescente, al buscar progresivamente su independencia, va aprendiendo a dar su opinión y defenderla, cuestiona normas que antes no cuestionaba y hace cosas que antes no hacía. Si estamos buscando criar hijos sanos y maduros, la estrategia del “NO porque yo lo digo” es el último recurso ante una situación de testarudez extrema. Cuando toque resolver un conflicto es importante evitar los gritos, sustituirlos por conversaciones que los lleven a reflexionar, las mismas pueden incluir anécdotas y preguntas que les estimulen el “pensamiento” y por supuesto, si el conflicto amerita una sanción no dudes en guardar su celular, los juegos de video, apagar el WI-FI o suspenderle la salida que tenía planeada el fin de semana.

Los límites son importantes, si ya están bien delimitados y no se cumplen, debes aplicar la sanción predeterminada, no desde la rabia o la frustración, sino desde el amor y la convicción de que es lo correcto y una parte fundamental de la crianza. Recuerda siempre que cada decisión en la vida tienes consecuencias (positivas o negativas), aplicar una sanción (acorde a la edad y a la situación), es enseñarles a vivir de forma responsable.

Y CON LA ADOLESCENCIA LLEGA LA ETAPA DE NEGOCIAR

Razonable y Propio de la Edad

Ten en cuenta que en esta etapa empiezan las negociaciones y hay escuchar sus argumentos de forma objetiva y ser firmes, en especial si no tiene sentido el planteamiento, pero estar abiertos a permitirles lo que piden, si es razonable, se lo han ganado y es propio de la edad.

En este tema “propio de la edad”, recordemos otra vez “lo que está mal está mal, aunque los demás lo hagan”. En esta sociedad tan hiper estimulada, estamos permitiendo que nuestros adolescentes vivan experiencias que no son propias de su edad cronológica y/o madurativa: El consumo de alcohol, tabaco y tener relaciones sexuales, son ejemplos importantes de lo que no debemos permitir que pase antes de tiempo. Son temas para conversar abiertamente con ellos, sin embargo, no debemos comprarles el alcohol o dejar que tengan relaciones sexuales en casa, “porque mejor aquí, que en la calle” o “porque los demás lo hacen”.


Espero hayas disfrutado la publicación y me acompañes en esta aventura de Educación y Crianza. Si te gusta, te invito a compartirlo y a darle like a la publicación, así como a comentar qué inquietudes tienes sobre este u otros temas sobre la crianza. Gracias

 

Lic. Cristina Soler

@educaespacio

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