OBSERVA, ESCUCHA Y SUPERVISA

 

La primera clave para la Crianza de Adolescentes en Positivo

En toda etapa del desarrollo de nuestros hijos/as es importante supervisar lo que hacen y observarlos con atención. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los adolescentes cambian su forma de expresarse, así que es fundamental observarlos con atención, así podemos conocerlos desde su nuevo lenguaje verbal y no verbal, lo que nos permitirá comprenderlos mejor. Ahora van a buscar su independencia y el sentido de pertenencia dentro de grupos sociales, en ocasiones se pueden equivocar, (nosotros también nos equivocamos). Por eso es fundamental observar que hacen, en especial a través de las pantallas y estar atentos a cambios importantes y sostenidos negativos. Así podremos apoyarlos y orientarlos de forma oportuna.

Las fulanas “pantallas”. ¿Se puede encontrar el punto de equilibrio?

En esta etapa las redes sociales “on line” cobran mucha importancia, es fundamental supervisar lo que hacen a través de las mismas, así como regular el tipo de programas y juegos de video que usan, en este caso para garantizar que sean apropiados para su edad y madurez. Es importante recordar que las “pantallas” no sólo pueden crear una distorsión de la realidad, sino que además puede hacer más difícil el desarrollo de las competencias sociales, “off line”, propias del adolescente.

Acompañarlos a ver series o películas de su interés, pero que podemos pensar que no tienen la madurez para comprenderla, nos permite darles nuestra opinión y escucharlos; de esta forma los estamos enseñando a establecer un criterio sano ante una determinada temática, sin embargo, no podemos adelantarnos mucho a su edad cronológica y/o madurativa pues es probable que asuman que pueden ver cualquier tipo de programa o película y no es así…por lo menos no al principio. Muchos adolescentes van a ver “programas o películas” a escondidas de nosotros, eso tenemos que tenerlo claro y estar preparados para orientarlos de forma asertiva si nos enteramos que esto pasó.

Las relaciones “on line”, a través de redes sociales son maravillosas para mantener contacto con amigos y familia que viven lejos, para conversar y cuadrar salidas. Pero lamentablemente también son peligrosas, pues la práctica de la crítica, burla y acoso es cada vez más frecuente en los chats colectivos; cosas que no harían jamás “cara a cara”, son capaces de hacerla bajo la protección de la “pantalla”, además también es frecuente compartir fotos o videos caseros,  algunos inapropiados, otros lamentablemente son XXX y una vez que se envían o publican no hay vuelta atrás, esos videos y/o fotos pueden rodar en varios ambientes “on line” causando mucho daño. Recordemos otra vez que, van a cometer errores y de ellos aprenderán, la situación es evitar que las redes sociales “divulguen un error de forma exponencial”. Orientar a los adolescentes en este tema es fundamental, para nosotros como padres puede ser un tema complejo y para ellos también, es por esto que lo más recomendable es hacerlo de forma oportuna, en ese momento en el cual sabemos nos van a escuchar o cuando de manera directa o indirecta salga el tema, a través de un comentario, anécdota, película, programa, entre otros… y lo esperado es que estos temas salgan, en especial si queremos mantener una buena comunicación con nuestros hijos. Claro siempre hay adolescentes que se blindan, por así decirlo, toca abrir esa ventana que permita llevar a la reflexión sobre este tema tan delicado. Recuerda que cada red social tiene una edad de madurez necesaria, supervisa, orienta y no permitas que usen alguna que no sea apropiada para la edad o madurez.

Crea un chat familiar donde compartan de forma saludable y divertida, muchas familias se están sumando a esta iniciativa y a través del ejemplo, los adolescentes que se inician en esta experiencia, lo hacen desde un ambiente controlado y positivo, además tiene el “plus” de permitirles mantener contacto directo con familiares que no viven en la misma ciudad o país.

Otra de las desventajas de las relaciones “on line” es que nuestros hijos/as, se comunican con un lenguaje diferente, bajo la protección de la “pantalla”, lo cual puede causar inmadurez en las comunicaciones directas, ya no sólo es frecuente que se cuadren las salidas o compartan sus cuentos, el cortejo y hasta los noviazgos pueden iniciar desde la pantalla…y después no tienen idea de qué hacer cuando se ven “cara a cara”. Por tanto, es importante fomentar que los jóvenes se relacionen sin pantallas, organizar actividades supervisadas, divertidas y sanas donde puedan conversar y compartir.

¿Y los Juegos de Video qué? No quiere parar

Los juegos de video son otro tema importante a supervisar, diseñados con el objetivo de enganchar a los jugadores, osea hacerlos adictivos; con el plus que muchos contienen violencia realista. Permite el uso de juegos apropiados para la edad, evita los que manejan contenido violento, por supuesto que te van a decir que ya lo jugaron y que sus amigos los tienen, pero como padres tenemos que tener claro que “lo que está mal está mal, aunque los demás lo hagan”. Es fundamental entender que, aunque nos gusten este tipo de juegos, no son orientados a los adolescentes y es por algo, ellos no tienen la madurez para jugarlos y lo más delicado es que pueden perder la sensibilidad ante situaciones de violencia. Aunque sea un juego acorde a la edad, la cantidad de tiempo importa, pues al ser adictivos pueden llevar al aislamiento social, a perder el interés por cumplir con sus responsabilidades y practicar otras actividades de su agrado. Involúcrate en los juegos de video, algunos son muy divertidos y te permitirán compartir con tus hijos un rato agradable, y si te están enseñando será un placer garantizado para ellos.

Internet una herramienta maravillosa para investigar…cualquier cosa

Revisa lo que buscan en Internet, ten acceso a sus cuentas en las distintas redes sociales y a la clave de su celular. No es desconfianza… es prevención, supervisión y orientación oportuna. Sin duda las pantallas son una fuente inagotable de aprendizajes, en especial si se pueden canalizar en base a sus intereses y fortalezas: fomentan la creatividad, estimulan el pensamiento lógico y amplían sus conocimientos. Transformen Internet en otra oportunidad de generar momentos de disfrute y aprendizajes positivos solos o en compañía.

No sólo debemos supervisar las “fulanas pantallas”… a dónde van, con quien están y qué están haciendo es importante.

No entiendo de dónde salió la moda de ser “amigos de nuestros hijos/as” o de que en la adolescencia no necesitan supervisión. En realidad, es todo lo contrario, en esta etapa pueden y van a cometer errores, así que es importante saber a dónde van, con quien están y qué están haciendo. Si van a compartir en alguna casa, verifica que estén presentes adultos responsables, que compartan valores y creencias similares a las de tú familia.

Es importante conocer a los amigos de nuestros hijos/as y a sus padres. Por supuesto que hay espacios y actividades en las que progresivamente van a compartir sin la supervisión directa de un representante, pero ten en cuenta que a medida que le vas otorgando estos espacios, también debes estar seguro que ha venido asumiendo en paralelo las responsabilidades que van de la mano con la independencia.

¿Y qué tal otra campaña? No al cigarro, el alcohol o el sexo en la adolescencia promovido desde la familia. ¿Te sumas?, volvemos otra vez “lo que está mal está mal, aunque los demás lo hagan”. (No sé a quién se le ocurrió esta frase, pero me encanta). Tal vez en este punto pensarás, yo  lo hice ¿qué tiene de malo?...bueno actualmente se ha demostrado que el consumo de tabaco de forma prolongada causa cáncer (sin contar con que pone los dientes y manos amarillos), que el alcohol afecta el desarrollo del lóbulo frontal del cerebro cuando se consume antes de los 17 años (el mismo está asociado con la atención) y a parte de los riesgos a enfermedades y embarazo precoz,  no es lo mismo “sexo por placer” que “hacer el amor” y definitivamente puede ser una experiencia emocionalmente negativa si no están maduros para experimentarla.

¿Qué debemos observar, cuando los observamos?

El adolescente se expresa de forma diferente a la que se expresaba en etapas anteriores. Observar con atención nos permite comprender su nuevo lenguaje y con ello sus estados de ánimo. Al ser una etapa llena de tantos retos, es importante estar atentos a cambios conductuales sostenidos negativos que no son propios de su personalidad. Hay que tener claro que en esta etapa no nos van a contar todo, inclusive nos van a mentir. Ojo es algo propio de la edad, pues están buscando su independencia y eso incluye resolver sus conflictos.  Al observar este tipo de cambios debemos establecer una conversación que nos permita escuchar y entender con claridad lo que sienten o comprender lo que les pasó o les está pasando, para posteriormente poder orientarlos siempre de forma asertiva. En lo posible brinda herramientas para que pueda resolver su conflicto, establece reflexiones, orienta, no minimices lo que te plantea, ten claro que si observaste un cambio que te preocupa es porque está pasando por una situación que le afecta.

Si es algo grave o que consideras no puedes manejar, busca apoyo.  Si no logran abrir el canal de comunicación y les preocupan mucho los cambios observados, es momento de buscar apoyo en un especialista, es mejor actuar oportunamente que esperar y esperar, pues pueden pasar a situación de riesgo. Ten presente que al observar podemos conocer a nuestros hijos desde su lenguaje no verbal y nos permite comprenderlos, ellos se van a dar cuenta de que puedes entender cuando necesitan “su propio espacio”, compartir contigo o un simple abrazo.

.Lic. Cristina Soler

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